Culiacán, Sinaloa.- Ante las controversias y presiones de grupos ambientalistas en torno a la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo, el presidente de la Alianza para el Desarrollo y Competitividad de las Empresas (ADECEM), Julio César Silvas Inzunza, hizo un enérgico llamado a respetar el Estado de derecho y no frenar una inversión que ya cuenta con un 80% de avance en su construcción.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Para el líder empresarial, la certidumbre es el pilar fundamental para el desarrollo económico del estado. Detener una obra que ha operado en el marco de la ley representa un riesgo para la atracción de futuros capitales a Sinaloa.
«En principio, todo inversionista, en cualquier parte del mundo, lo primero que busca es certeza jurídica. Y cuando esta no es posible, o se le violenta a un inversionista, quien sea, pues obviamente eso ahuyenta a la inversión», advirtió Silvas Inzunza.
El presidente de ADECEM recordó que GPO ha cumplido cabalmente con las normativas federales, obteniendo los permisos, licencias y concesiones necesarias. Destacó que incluso dependencias como Semarnat han estado en la zona dialogando con los involucrados y vigilando la estricta regulación de la planta. Por ello, desde el sector productivo ven con extrañeza que se intente detener el proyecto a estas alturas.
Si bien reconoció que las preocupaciones de los grupos ambientalistas son muy respetables, Silvas Inzunza instó a buscar alternativas técnicas para mitigar cualquier impacto, sin llegar al extremo de cancelar la derrama económica.
«Si tiene solución, como descargar las aguas en otro lugar y a lo mejor se ocupa un tubo, pues eso tiene solución. Es ver la manera de cómo sí, no la forma del ‘deténganla’ y que se acabe esa inversión. Tenemos que garantizar que hay un Estado de derecho», enfatizó.
Finalmente, subrayó el impacto positivo y directo que esta planta tendrá en una de las principales vocaciones de Sinaloa: la agricultura. Al producirse de manera local, los costos de los fertilizantes —actualmente muy elevados— se reducirían significativamente para los productores, además de detonar empleos y desarrollo inmobiliario.
En este sentido, advirtió que la planta de GPO no es un proyecto aislado, sino un ancla fundamental para la región que se enmarca dentro del polígono del Plan México que nace con el objetivo de poder llevar desarrollo.
