junio 11, 2026
IMG-20260610-WA0046

Los cambios económicos internacionales, la inteligencia artificial y la acelerada evolución tecnológica obligan a las organizaciones a fortalecer sus procesos de planeación y adaptación, advierte Rafael Galeana

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

Culiacán, Sin.- Las empresas enfrentan actualmente uno de los periodos de transformación más importantes de las últimas décadas. Los ajustes económicos que se observan a nivel global, la incorporación acelerada de nuevas tecnologías y los cambios en la forma de operar de las organizaciones están obligando a replantear modelos de negocio, procesos internos y estrategias de crecimiento.

Así lo señaló Rafael Galeana Fragoso, presidente en turno del Colectivo de Organizaciones y Empresarios (CORE33) y presidente estatal de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI), durante la conferencia de prensa quincenal de este organismo empresarial.

Durante su intervención, Galeana explicó que los ajustes de personal y procesos que se observan actualmente en diversas empresas de Sinaloa no pueden analizarse de manera aislada, ya que forman parte de una dinámica que se presenta en distintos países y sectores económicos.

“Hemos visto compañías internacionales haciendo recortes y ajustes debido a todo el tema económico a nivel global y que indistintamente también viene a impactar en el entorno de las empresas aquí en Sinaloa”, expresó.

Ante este escenario, consideró indispensable que las organizaciones fortalezcan sus procesos de planeación estratégica y comiencen a prepararse para cambios que ya están modificando la manera en que se trabaja, se produce y se compite.

Particularmente destacó el impacto que están teniendo la inteligencia artificial, la automatización, la conectividad y las nuevas herramientas digitales, cuya evolución se ha acelerado significativamente durante los últimos años.

Para el dirigente empresarial, la discusión ya no debe centrarse únicamente en adoptar tecnología, sino en comprender cómo ésta modificará las actividades cotidianas de las empresas, la estructura de los empleos y las capacidades que demandará el mercado en el mediano plazo.

“Estos cambios de tecnología, conectividad, inteligencia artificial, etcétera, nos van a permitir que haciendo una planeación no nos agarren en uno o dos años con las manos en la puerta”, señaló.

Galeana advirtió que diversos análisis internacionales apuntan hacia una nueva etapa de transformación productiva que podría generar cambios profundos en periodos relativamente cortos, obligando a empresas y trabajadores a actualizar conocimientos, procesos y modelos operativos.

Desde la perspectiva de CORE33, el reto no consiste únicamente en enfrentar las condiciones económicas actuales, sino en desarrollar capacidades para anticiparse a los cambios que vienen.

En ese sentido, destacó la importancia de que las organizaciones inviertan en capacitación, adopción tecnológica, fortalecimiento de talento humano y desarrollo de estrategias que les permitan mantener competitividad en un entorno cada vez más dinámico.

Asimismo, señaló que la transformación tecnológica requerirá inversiones importantes por parte del sector productivo, lo que incrementará la necesidad de financiamiento para modernización, equipamiento y adaptación de procesos.

Sin embargo, observó que actualmente muchas empresas enfrentan limitaciones para acceder al crédito debido a las tasas de interés y a la disponibilidad de recursos por parte de algunas instituciones financieras.

Durante la misma rueda de prensa, CORE33 presentó oficialmente como nueva integrante del organismo a Lupita Zavala Yamaguchi, fortaleciendo así la representación empresarial del colectivo, que continúa impulsando espacios de análisis, diálogo y construcción de propuestas orientadas al desarrollo económico y empresarial de Sinaloa.

Para CORE33, uno de los principales desafíos de los próximos años será ayudar a que las empresas transiten de una lógica de reacción ante las crisis a una cultura de anticipación, planeación y adaptación permanente, condiciones que consideran fundamentales para mantener competitividad en un entorno económico y tecnológico que evoluciona a gran velocidad.