La organización campesina responde a Minsa y advierte que la reforma legislativa sólo funcionará si asegura rentabilidad real para el campo
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Culiacán, Sin. – Agustín Espinoza Laguna secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina de Sinaloa (COUC), respondió al reciente comunicado emitido por la empresa Minsa, en el que la harinera se deslinda de cualquier influencia en la formación del precio del maíz en México. La organización advirtió que, mientras continúa el debate público, miles de productores siguen vendiendo por debajo del costo de producción y enfrentan escenarios de quiebra técnica.
Espinoza Laguna señaló que la discusión central ya no es determinar quién fija el precio del maíz, sino quién se responsabiliza de pagar un valor justo por el grano. Recordó que, aunque Minsa asegura representar apenas uno por ciento del consumo nacional, los agricultores permanecen atrapados en un mercado donde el precio de venta no cubre sus costos operativos.
El dirigente subrayó que la industria forma parte de una cadena agroalimentaria que incluye harineras, pecuarios, molineros y comercializadores, los cuales ejercen una presión sistemática a la baja en los precios. Reprochó que el sector industrial recurra solo a factores internacionales para justificar la caída del mercado, mientras el productor mexicano absorbe todas las pérdidas.
Sobre la propuesta campesina, reiteró que el precio de venta debe cubrir el costo de producción más un treinta por ciento de utilidad, un margen que consideró indispensable para garantizar la viabilidad económica del campo. Aseguró que la propuesta federal que contempla cubrir únicamente la mitad de la producción mediante precios de garantía es insuficiente ante la crisis actual.
Aunque reconoció el líder campesino como positiva la política de Minsa de comprar maíz nacional, sostuvo que ningún incentivo por tonelada compensa una caída de mercado que supera los tres mil pesos. Afirmó que la estructura de precios permanece desequilibrada y que los apoyos aislados no corrigen el deterioro del ingreso agrícola.
Espinoza Laguna celebró la aprobación reciente en la Cámara de Diputados, que obliga al Estado a promover esquemas de precios de garantía para productos básicos como maíz, frijol, leche, arroz y trigo. Sin embargo, advirtió que la reforma sólo tendrá impacto si el precio garantizado cubre realmente los costos de producción y ofrece una utilidad digna, y no se convierte en un programa simbólico o meramente decorativo.
De cara a la construcción del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado, el secretario general de COUC llamó a que las mesas de trabajo otorguen una participación vinculante y mayoritaria a los productores, eviten la captura del sistema por parte de la industria y definan estrategias para reducir la dependencia de los precios internacionales del grano.
Finalmente, Espinoza Laguna afirmó que, desde Sinaloa, considerado el granero de México, el mensaje es claro: sin precios justos no hay campo, y sin campo no hay país. Exigió responsabilidad social, diálogo efectivo y decisiones que coloquen al productor en el centro de la agenda nacional.
