Culiacán, Sinaloa.- El silencio y la fe se hicieron presentes la mañana de este viernes 30 de enero en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde ciudadanos, amigos y compañeros se reunieron con un mismo propósito: pedir por la vida y la recuperación de los legisladores Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda, víctimas de un ataque armado que cimbró a la sociedad sinaloense.
Desde muy temprano, decenas de personas acudieron a la misa celebrada en ‘La Lomita’ a las 7:00 horas. Con rostros consternados y oraciones cargadas de esperanza, los asistentes elevaron plegarias por Sergio Torres, quien permanece en estado delicado en el Hospital Ángeles de Culiacán, luego de recibir un impacto de bala en la cabeza.
La fe también se volcó hacia Elizabeth Montoya, quien perdió un ojo como consecuencia del atentado. Su nombre fue pronunciado con respeto y dolor por quienes, entre lágrimas, pidieron fortaleza para su recuperación física y emocional.
Entre los asistentes se encontraban integrantes del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán (STASAC), militantes y dirigentes de Movimiento Ciudadano, empresarios y el diputado Jorge González Flores, todos unidos por la preocupación y la incertidumbre que dejó el violento episodio.
La noticia ha provocado una oleada de solidaridad en Sinaloa, especialmente en Culiacán, donde Sergio Torres es recordado como un político cercano y apreciado por su paso como alcalde. Hoy, su nombre y el de Elizabeth Montoya resuenan no en discursos ni tribunas, sino en oraciones que buscan aferrarse a la esperanza.
