Culiacán, Sinaloa.- Familiares, amigos y ciudadanos marcharon la mañana de este lunes en Culiacán para exigir justicia por el asesinato de Daniel “N”, extrabajador de la Dirección General de Extensión de la Cultura de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), quien falleció el pasado 24 de junio tras permanecer 45 días hospitalizado por heridas de bala.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!La movilización inició alrededor de las 8:00 horas en las inmediaciones de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario (Catedral) y concluyó en las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde los manifestantes demandaron avances en la investigación y que el crimen no quede impune.
Arturo Nevárez, hermano de la víctima, señaló que Daniel fue atacado a balazos mientras se encontraba laborando y permaneció internado durante 45 días antes de perder la vida a consecuencia de las lesiones.
Explicó que desde el día de la agresión acudieron a presentar la denuncia correspondiente ante la Fiscalía para que se investigaran los hechos y que, tras el fallecimiento de su hermano, buscarán conocer los avances de la carpeta de investigación.
«El día de hoy decidimos alzar la voz con el propósito de exigirle a las autoridades que hagan su trabajo, no vamos a permitir que el cobarde asesinato de mi hermano quede impune», expresó.
Como parte de la manifestación, los asistentes también acudieron a las instalaciones de la Dirección General de Extensión de la Cultura de la UAS, ubicadas sobre la calle Ángel Flores, en la colonia Centro de Culiacán, lugar donde ocurrió el ataque, para reiterar su exigencia de justicia.
De acuerdo con los familiares, Daniel fue agredido a balazos la tarde del pasado 11 de mayo cuando se encontraba en el edificio de la dependencia universitaria. Tras permanecer hospitalizado por más de un mes, falleció el 24 de junio debido a las heridas provocadas durante el atentado.
Los manifestantes hicieron un llamado a las autoridades para esclarecer el caso, identificar a los responsables y garantizar que el homicidio no permanezca sin castigo.
