Nueva York, Estados Unidos.- El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, compareció este lunes ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York como parte del proceso judicial que enfrenta por presuntos vínculos con la facción criminal de “Los Chapitos”.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Durante una breve audiencia, la jueza Katherine Polk informó que el caso podría contar con “pruebas abundantes”, por lo que otorgó un plazo de 60 días para que las partes revisen la evidencia disponible. La próxima comparecencia fue programada para el 4 de agosto a las 14:30 horas.
De acuerdo con el periodista Claudio Ochoa, quien dio cobertura al proceso para Latinus, Mérida Sánchez se presentó en la sala encadenado de pies, manos y cintura, vistiendo el uniforme penitenciario color caqui utilizado por las personas bajo custodia federal en Estados Unidos.
La referencia de la jueza sobre la posible existencia de una gran cantidad de pruebas contrasta con declaraciones previas de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha sostenido que no existen elementos probatorios suficientes que respalden los señalamientos contenidos en la acusación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.
Mérida Sánchez se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante la administración del gobernador Rubén Rocha Moya entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024. En abril de 2026 fue acusado por autoridades estadounidenses de presuntamente recibir sobornos de la organización criminal encabezada por “Los Chapitos”.
Según la acusación, el exfuncionario habría recibido pagos mensuales de hasta 100 mil dólares en efectivo a cambio de proporcionar información sobre operativos y redadas en laboratorios clandestinos, permitiendo a integrantes del grupo criminal mover droga y evitar acciones de las autoridades.
Antes de ocupar la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez desarrolló una carrera militar que incluyó cargos como comandante de la 21 Zona Militar en Michoacán y director de la Escuela Militar de Inteligencia, adscrita al Centro de Estudios del Ejército y Fuerza Aérea.
Las autoridades estadounidenses señalan que, de ser encontrado culpable por los delitos que se le imputan, podría enfrentar una sentencia que va desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua. Mérida Sánchez fue además el primero de los diez acusados en este caso en entregarse voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos.
