Culiacán, Sin.–Con el propósito de fortalecer una cultura basada en el respeto, la empatía y la igualdad, el Sistema DIF Bienestar Culiacán, que preside la Ing. Irma Nidya Gasca Aldama, llevó el programa “Somos Inclusión” a la escuela secundaria Profesor Humberto Villegas Castaños, ubicada en la sindicatura de Aguaruto.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!A través de este programa, se busca sensibilizar a niñas, niños y adolescentes sobre la importancia de reconocer y valorar la diversidad, promoviendo entornos escolares más justos, solidarios e incluyentes.
La presidenta del DIF Culiacán destacó que estas acciones permiten beneficiar directamente al alumnado mediante actividades formativas y vivenciales que fortalecen valores fundamentales para la convivencia.
Durante la jornada se desarrollaron talleres de sensibilización, en los que se abordó el valor de la inclusión y se realizaron ejercicios básicos de Lengua de Señas Mexicanas, fomentando la comunicación accesible y el respeto hacia las personas con discapacidad.
Como parte central del evento, las y los estudiantes presenciaron una exhibición de golbol, deporte adaptado para personas con discapacidad visual, y posteriormente participaron en la práctica de esta disciplina, viviendo una experiencia que fortaleció la empatía y la comprensión de las capacidades diversas.
En su mensaje, el director general de DIF Culiacán, Cirilo Celis Acuña, señaló que “Somos Inclusión” nace del respeto a las diferencias, a las historias de vida y a las personas tal como son. Subrayó que todas y todos tienen los mismos derechos, sin importar si se vive o no con discapacidad, el color de piel, la religión, la orientación sexual o el lugar de origen, reiterando que nadie debe ser discriminado ni violentado por ser quien es.
“Traemos talleres y charlas con psicólogos, pero también ejemplos reales de que las limitantes no están en el cuerpo, sino en la mente. A través del deporte adaptado, como el golbol, el fútbol de talla baja y el básquetbol sobre ruedas, demostramos que cuando hay voluntad, disciplina y fuerza interior, no hay barreras imposibles”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a las y los jóvenes a llevar este mensaje a su vida diaria, recordando que la inclusión comienza con las acciones cotidianas, en la forma de hablar y de tratar a los demás, contribuyendo así a la construcción de una sociedad más empática y justa.
