junio 25, 2024

Culiacán, Sin. – El Congreso del Estado aprobó por unanimidad inscribir con letras doradas en el Muro de Honor del Salón de Sesiones los nombres de Felipe Bachomo Aki Cruz y Amparo Ochoa Castaños, así como la divisa “Tecnológico Nacional de México Campus Culiacán”.
Los correspondientes decretos fueron aprobados por separado por diputadas y diputados.

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“La propuesta de inscribir el nombre de Felipe Bachomo Aki Cruz corresponde a iniciativa presentada por los alcaldes de Ahome y El Fuerte, y la alcaldesa de Choix, Gerardo Vargas Landeros, Gildardo Leyva Ortega y Amalia Gastélum Barraza, respectivamente, así como un grupo de ciudadanos.
Felipe Bachomo Aki, de origen mayo-yoreme, fue general villista y representante de los indígenas y del pueblo yoreme-mayo, de la región norte. Nació en 1884 en “Barullo Fuerte” (ahora El Parnaso, comunidad de El Fuerte, y murió el 24 de octubre de 1916 en Los Mochis, como resultado de un juicio injusto e ilegal, en donde fue sentenciado a morir fusilado.
En 1922 sus restos fueron exhumados. Una parte de los mismos se reinhumados en Tesila y otra parte en El Carricito.
Dio libertad y respeto a los indígenas ayudándoles a retomar su autonomía, ya que mientras él fue el líder, los pueblos indígenas desde Capomos hasta más allá de Agiabampo recuperaron sus posesiones volviendo a su soberanía étnica y agraria.
Se le considera un digno líder que supo ser revolucionario de conciencias para formar sus tropas en defensa de las tierras que fueron despojadas por los bandidos de la región del norte de Sinaloa.

“La propuesta de Amparo Ochoa Castaños corresponde a iniciativa de las ciudadanas María Inés Amézquita Ochoa, Alicia Montaño Villalobos y los ciudadanos José Ulises Cisneros Sánchez, Juan Ramón Manjarrez Peñuelas, José Manuel Chú Reyes y José García González.
Amparo Ochoa nació el 29 de septiembre de 1946 en la comunidad de Costa Rica, perteneciente a Culiacán, y murió el 7 de febrero de 1994, en la misma comunidad. Le sobreviven sus hijos Isaak y María Inés.
Se le reconoce por haber enaltecido a Sinaloa a través del canto, difundiendo las costumbres y patentizando sus raíces sinaloenses.
Fue maestra rural y se le recuerda por impartir algunas de sus clases cantando, y fue alumna de la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, luego de lo cual recorrió plazas públicas y participó en las entonces famosas “Peñas Musicales”, lo que luego la llevó a tener presentaciones en diferentes países de Latinoamérica y de Europa.
Se le ubica como miembro destacada del movimiento denominado “La Nueva Canción” que tuvo su origen durante los años sesenta, caracterizado por abordar los problemas sociales de Latinoamérica y por promover la defensa de los derechos humanos.
Su gran compromiso social y calidad artística hicieron que brillara y cimbrara conciencias en cada escenario donde interpretó con extraordinario porte temas de compositores emergentes
Una de sus interpretaciones más características es “la maldición de la Malinche” la cual fue compuesta por Gabino Palomares.

*La propuesta de la divisa “Tecnológico Nacional de México Campus Culiacán” corresponde a iniciativa presentada por el diputado Marco César Almaral Rodríguez, integrante del Grupo Parlamentario de Morena de la 64 Legislatura, y el ciudadano Norman Salvador Elenes Uriarte.
Los proponentes resaltan que es un plantel educativo que ha venido impartiendo la educación superior y la investigación científica y tecnológica, participa en la prestación, desarrollo, coordinación y orientación de los servicios educativos en los niveles técnico superior universitario, licenciatura y posgrado, en /as modalidades escolarizada, no escolarizada a distancia y mixta; así como de educación continua y otras formas de educación que se determinen, con sujeción a /os principios de laicidad, gratuidad.
Asimismo, se señala que imparte la educación superior y la investigación científica y tecnológica, cumpliendo con el objeto de formar profesionales e investigadores aptos para la aplicación y generación de conocimientos que les proporcionen habilidades para la solución de problemas, con pensamiento crítico, sentido ético, actitudes emprendedoras, de innovación y capacidad creativa para la incorporación de los avances científicos y tecnológicos que contribuyan al desarrollo nacional, estatal y local.
El Campus Culiacán se funda en septiembre de 1968, con la oferta de dos carreras de nivel medio superior y dos de nivel superior, con una matrícula de 273 estudiantes.
Actualmente, ofrece 11 carreras enfocadas a la ciencia y tecnología: Ingeniería Ambiental, Ingeniería Bioquímica, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Electrónica, Ingeniería en Energías Renovables, Ingeniería en Gestión Empresarial, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería en Sistemas Computacionales e Ingeniería en Tecnologías de la Información y Comunicaciones.
La importancia de su fundación radicó en que la oferta educativa de las instituciones de nivel superior en aquel tiempo no consideraba en sus programas educativos la formación profesional con especialidades tecnológicas requeridas para el desarrollo de las principales actividades productivas de la región.
Por tal motivo, este instituto es considerado pionero de la educación tecnológica media superior y superior en Sinaloa, llegando a ser la mejor alternativa para la juventud sinaloense que tenía pocas oportunidades de emigrar a /os centros tradicionales de educación, para obtener una formación tecnológica.